Huerto escolar

Desde el año 1992 y de manera continuada el huerto es una herramienta más en el proceso formativo de nuestros alumnos, convencidos de sus posibilidades para avivar el entusiasmo y generar ilusión y desde la convicción de que ayuda a los niños a “saber vivir con uno mismo” y a “saber vivir con la naturaleza y con los otros”.

El conocimiento del medio que adquieren los alumnos les hace especialmente sensibles, y empiezan a percibirse de que éste no es algo que hay que conocer y explotar sino que también hay que conservar. Les ayuda a darse cuenta de que el hombre con sus actuaciones altera la naturaleza no siempre positivamente, a veces de forma irreversible, descubriendo una de las primeras leyes de la Ecología: “Todo está relacionado con todo”.

 

Por ello, nuestro proyecto actúa como mecanismo de ajuste y de estabilización en la relación hombre-naturaleza al penetrar en la educación que los niños reciben en la escuela.

 

Aunque, además, el reto de desarrollar no sólo las capacidades cognitivas sino también las afectivas, corporales, éticas y sociales, enriqueciendo el desarrollo curricular y entrando en relación dinámica y creativa con todas las áreas de aprendizaje.

 

Por otra parte, el desarrollo de las actividades y la metodología utilizada ayudan a que el alumno realice un aprendizaje significativo por sí sólo, es decir que pueda desarrollar al máximo sus posibilidades y su autonomía para que sea capaz de ir construyendo poco a poco sus propios esquemas de conocimiento.